domingo, 16 de junio de 2013

Conclusiones: ¡de mayor quiero ser una profe genial!...

La profesora que quiero ser…

¿Cómo era la primera vez que dí clase de español como lengua extranjera?...
Si pienso en mi primera experiencia como docente de castellano como lengua extranjera, tengo que decir que no tenía mucho bagaje cuando me puse a dar clases a grupos grandes y no conocía el EOA. Tampoco conocía el MCER ni sus postulados. Pero he de decir que intentaba estar cerca de mis alumnos constantemente hablando con ellos y haciendo bromas. Por mi miedo, no utilizaba la lengua meta porque pensaba que no me entenderían (ahora me arrepiento mucho y me doy cuenta de lo antiproducente que esto fue para mis alumnos). Intentaba que trabajasen por parejas, que participasen en clase... He de decir que siempre estuve abierta a sus aportaciones y lo que ellos me podían transmitir y enseñar.

Ahora que empiezo a saber todos los fundamentos del EOA los intento aplicar a mis clases individuales de inglés. Sobre todo intento fomentar la autonomía de mis alumnos (alguno de ellos enseña, a su vez, lo que le enseño a una amiga suya de clase), corrijo errores al final de la intervención de mis alumnos y les hablo constantemente en la lengua meta.

Ahora que empiezo a saber, ¿Cómo quiero ser en un futuro?...
Me gustaría ser como el profesor que aparece en una de las actividades del módulo:

Como este profesor…

- Quiero conocer perfectamente los principios de la enseñanza comunicativa y saber llevarlos a la práctica.

- Quiero centrarme, ante todo, en el tipo de alumnos que tengo, implicándolos en el proceso de aprendizaje y creando situaciones de aprendizaje en el aula.

- Quiero animarlos para que participen de manera activa en la clase y se conozcan entre ellos, creando así un clima distendido y familiar que propicie el aprendizaje.

- Quiero seguir creyendo en las capacidades de mis alumnos.

- Quiero marcar los contenidos de mis clases teniendo en cuenta las necesidades subjetivas de mis chicos aun cuando me tenga que ceñir a un temario impuesto por el centro.

- Quiero usar constantemente la lengua meta y no prohibir de manera tajante la inclusión de otras lenguas que los chicos pueden utilizar sin miedo, de manera puntual eso sí, para la aclaración de algún significado etc. fomentando así un ambiente en el que se potencie la capacidad plurilingüe de mis estudiantes.

- No quiero interrumpir a los alumnos cuando están hablando, lo que denota que quiero ser una profesora que sabe escuchar.

- Quiero enseñar facilitando el aprendizaje (explicando, pues, de manera clara y sencilla, sin complicar al alumno).

- Quiero fomentar la autonomía de mis alumnos.

- Quiero ser capaz de improvisar sobre la marcha aunque tenga bien claros los objetivos que deseo impartir en la clase ese día tras haber planificado la progresión de la misma.

- Además quisiera saber a la perfección qué materiales y qué procedimientos he de utilizar para llegar al objetivo planeado.

Y…

- Ante todo, quiero enseñar siendo coherente con mi forma de pensar.

Como profesores nos tenemos constantemente que preguntar...
-     ¿Atiendo a la diversidad de mis alumnos?
-     ¿Ayudo y facilito a mis chicos para que interactúen y participen en clase?
-     ¿Aprovecho los errores para hacerles ver a mis alumnos que éstos forma parte del proceso de aprendizaje y son necesarios para el mismo?
-     ¿Fomento la autonomía de mis alumnos ayudándoles a coger las riendas de su propio proceso de aprendizaje?
-     ¿Desarrollo y aprovecho la competencia plurilingüe de mis alumnos en la clase?...
-     ¿Atiendo a la diversidad de mis alumnos?

¿He notado que mis profesores de LE han sabido adaptarse a todo lo dicho anteriormente?
La verdad es que por lo general no. Por mi desgracia en la mayoría de los casos los profesores, tanto en el instituto como en la EOI se ceñían a la materia que había que dar sin interesarles lo más mínimo el conocer si teníamos, como alumnos, alguna predilección en concreto, si queríamos hablar de algún tema o de si queríamos aprender alguna cosa específica. Los profesores además sólo favorecían la interacción entre los compañeros de clase cuando el libro planteaba una actividad a realizar por parejas para luego ponerla en común delante de toda la clase. Sólo podría decir que el último profesor que he tenido, el de francés en la EOI, proponía actividades de grupo en el que teníamos que preparar algún texto oral para poner en común, pero, desde mi punto de vista, no lo llevaba a la práctica de manera muy eficaz, ya que no nos proporcionaba las herramientas necesarias para la consecución de la actividad, y nos dejaba hablando en el grupo una media de 30 minutos cada vez para luego hacer la puesta en común durante unos 15 minutos. Este profesor además sólo se ceñía a los ejercicios propuestos en el libro y en ningún caso nos preguntaba de qué queríamos hablar ese día.

Ninguno de mis profesores fomentó mi autonomía en el aprendizaje, hacíamos ejercicios sólo porque tocaba hacerlos según el libro de texto. Cierto es que en muchos casos, los temas propuestos por el manual estaban relacionados con temas de la actualidad, aunque en otras ocasiones hablaban de temas que no me interesaban lo más mínimo. Puedo aún recordar un texto que hablaba sobre el Muro de Berlín. Tuve que trabajar sobre él aunque no tenía muy claro de qué estaba hablando ya que aún no había dado en la asignatura de Historia en el instituto todo lo referente al muro (construcción, caída, lo que supuso el muro en su momento…) sólo tenía vagos recuerdos sobre la caída del mismo porque lo había visto en la televisión cuando aún era muy pequeña.


Había algún profesor particular que sí que me llegó a conocer más, ya que las clases eran one to one. En estas clases nos ceñíamos al libro de texto del colegio (ya que eran clases de apoyo). Por otro lado, la profesora que más recuerdo sí que nos conocía a los cinco chicos que íbamos a sus clases, y nos forzaba a hablar en clase y a participar. Además a menudo nos contaba historias relacionadas con sus propias vivencias personales fuera de España, cosa que yo creo que me ha influido a la hora de querer siempre vivir en el extranjero. En sus clases seguíamos el libro de texto y nos daba mucho material extra para que fuésemos trabajando por nuestra cuenta.

1 comentario:

  1. Laura, estoy segura de que vas a ser una profesora facilitadora y creadora de ocasiones de aprendizaje que es capaz de fomentar el desarrollo de la autonomía en sus alumnos, ¡lo tienes muy claro!

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