‡ Creencias, realidades objetivas, ideas preconcebidas,
convencimientos… debemos estar preparados al cambio...
“Las creencias no son ideas que tenemos, sino ideas que somos”
José Ortega y Gasset, Ideas y creencias, 1959
¿Qué es para mi una creencia?...
Para mi una creencia es una serie de ideas,
enseñanzas o experiencias que tenemos sobre situaciones o cosas y que hemos
aprendido a lo largo de nuestras vidas. Condicionan e influyen nuestra forma de
ser, de actuar, de comportarnos, de entender, de enfrentarnos a determinadas
situaciones de la vida cotidiana…
“Las creencias están fuertemente
ancladas en los individuos, condicionan los comportamientos y hay que ser
consciente de ellas para poder modificarlas”
Lo que pienso cómo
influyen las creencias en nuestra forma de enseñar…
Creo que en primer lugar es
interesante mencionar el esquema que se nos plantea en el curso en el que se
nos explica los orígenes de las creencias del profesor. Siempre había sido más
o menos consciente de que somos lo que somos por lo que hemos absorbido a lo
largo de nuestros años de formación. Todo influye en lo que somos ahora:
nuestra educación, nuestros padres, nuestra religión (si es que creemos en
algo), nuestro entorno, nuestra cultura, nuestra sociedad… pero cuando nos
centramos en la docencia hay que centrarse en términos más concretos, tales
como nuestra propia experiencia como alumnos, nuestra experiencia como alumnos,
nuestra forma de ser, nuestro entorno de trabajo a parte de nuestra formación
recibida.
∞ Experiencia como alumna y formación recibida…
A mi me enseñó una maestra cuando era
pequeña que un profesor está sobre una tarima porque ésta es la que marca la
diferencia entre tú y él.
Y esto es algo que siempre he considerado como
erróneo.
Para mi un profesor es una persona
sensible que transmite sentimientos al alumnado y creo que eso es esencial.
Ellos han de ver eso en ti. No eres una máquina.
En una de mis aportaciones al foro
con respecto a mi experiencia “docente en el proyecto educativo del Museo de
Arte Abstracto Español” decía:
Aquí tengo la posibilidad de ver a grupos apáticos de estudiantes a
los que no les interesa en absoluto el arte o cualquier cosa relacionado con
ello. Si os sirve de consejo en muchos casos a mi me ha servido a lo largo de
mi experiencia el hablarles de tú a tú el hacerles ver que tú también has sido
estudiante como ellos y que a veces has tenido las mismas ideas que ellos y que
te has aburrido también y te has cansado. Ellos te ven a veces como un ratón de
biblioteca y piensan que por ello te gusta estudiar, y te gusta más estar
delante de un libro de texto que "tomarte unas cervezas y tener vida
social"... hay tiempo para todo. Pero ellos eso no lo ven y hay que
decírselo, que a ti también te gusta divertirte que eres una persona. A mi esto
me ha servido en muchos casos
porque entonces ellos cambian el chip y te empiezan a tomar más en serio porque
les hablas de una forma franca, y les dices, "mira, a mi esto me parece
que es un aburrimiento, pero hay que estudiarlo, pero hay veces que si vas a
tal y cual... ya ves que no lo es tanto" y te buscas tú tus mañas para que
vean que no les tratas como si fueran tontos o como si tú fueras superior a
ellos...
∞ Experiencia como docente…
“a través
de una situación problemática o detención de un área de mejora, el profesor ha
de utilizar herramientas para la mejora de esa situación que probará en su
clase así el profesor es investigador y observador de su propia metodología y
se está desarrollando profesionalmente a través de la resolución de los
problemas que detecta en su contexto de enseñanza”
Debemos observarnos a nosotros mismos
para ver en qué fallamos e intentar ser conscientes de nuestras carencias como
docentes y de las cuáles, hasta el momento, no éramos conscientes. Observando
nuestra forma de enseñar y de comportarnos ante el alumnado ante determinadas
circunstancias podemos ser capaces de enmendar nuestros errores y ser cada vez
más eficiente en nuestro trabajo.
Pensando un poco en mi experiencia
como aprendiente (de español en la escuela y de inglés) primero y más tarde
como profesora (de español y de inglés) me chocó un aspecto muy importante
dentro de la diversidad de alumnos que he tenido.
Esta situación que se me planteó está
relacionada con lo que mencionaba en una mis aportaciones en uno de los foros y
en la que decía que no es lo mismo enseñar inglés que enseñar castellano, y lo
concreto aquí aún más: no es lo mismo enseñar a estudiantes españoles que a
estudiantes italianos, indúes o ingleses e irlandeses (que son los estudiantes
a los que he enseñado yo).
Hemos estado planteando en las
actividades cuáles son nuestras creencias, de dónde vienen, si son o no
correctas etc. Con respecto a estas actividades tengo que decir que siempre
había considerado la base gramatical como un punto clave para la enseñanza de
un idioma (y aún lo sigo pensando) pero cuando empecé a enseñarla de la manera
tradicional a la que estaba yo acostumbrada a mis alumnos ingleses me encontré
con muchas dificultades, ya que éstos carecían de una base gramatical en su
propio idioma, y en muchos casos tenía que explicar primero la gramática básica
del inglés para luego poder decirles qué era un sustantivo o un verbo en
castellano... Más tarde, hablando
con una de mis alumnas italianas llegamos a la conclusión de que en el colegio
se nos había enseñado de manera muy diferente y fue ahí cuando descubrí, ante
la cruda realidad, que no todo lo que pensamos que es válido para nosotros
porque nos funcionó ha de ser válido para los demás...
Cuando hablé con el resto de tutoras
que enseñaban castellano y que eran inglesas la metodología de enseñanza que
seguían era, a mi modo de ver, incompleta, ya que hacían a sus alumnos
aprenderse de memoria las respuestas para una serie de preguntas standard que
les harían en un examen. En el momento que intentabas salirte de lo que tenían
escrito en la hoja, ya no había más que hacer...
Tal vez los
estudiantes aprobaron los exámenes pero luego...
∞ Formación recibida…
“repitiendo lo que hacían nuestros
profesores haces años nunca se mejoraría la metodología de la enseñanza”
Se dice que por lo general un
profesor en intenta reproducir sus en sus clases la formación recibida y toma
ejemplo de los modelos que fueron sus profesores… pero… la pregunta que se
plantea aquí es la siguiente: ¿no habrán quedado esos modelos obsoletos después
de todos estos años?
También, hay que tener en cuenta que lo que a ti te sirvió (o no) como estudiante no
tiene por qué servirle a tus alumnos. Los tiempos cambian y las metodologías
para la enseñanza también cambian. Hay alumnos dentro de una misma clase a los
que les servirá una forma de aprender mientras que otros tendrán que seguir una
metodología diferente y ninguna de ellas tiene que ser necesariamente con la
que tú aprendiste.
Cada individuo tiene su manera de aprender y sus
estrategias para hacerlo. Pero pienso que en un aula el profesor ha de
adaptarse en la medida de lo posible a los alumnos de manera individual, sobre
todo cuando hablamos de una clase en la que se enseña una lengua. Si esto no
fuera posible, al menos debería intentar hacer grupos homogéneos y no
generalizar la metodología de enseñanza. Creo que es adecuado que el profesor
enseñe la forma de aprender que él considere más adecuada siempre y cuando ésta
sea el resultado de una reflexión y un seguimiento individualizado de sus alumnos.
∞ Factores individuales…
“un ambiente afectivo en clase
favorece el aprendizaje”
Un profesor para mi es un facilitador, un amigo en ocasiones y un
apoyo para el alumno entre otras cosas. El viejo sistema en el que existía una
tarima sobre la que se movía el profesor y que hacía las veces de barrera
psicológica, para mi está obsoleto. Un ambiente distendido en el que se bromea,
se juega, se participa, se ríe, se comparte, se considera a todos como
iguales... deja de lado las tensiones y favorece la predisposición al
aprendizaje y a la participación. La figura del profesor siempre estará
omnipresente, no hay que recordarlo constantemente.