lunes, 29 de abril de 2013

Para empezar…


Para empezar… pienso qué es lo que me motiva

“saber una lengua no significa saber enseñarla”

A lo largo de toda mi vida puedo decir que he sido más estudiante que ninguna otra cosa. Primero fui a la escuela, luego a al instituto, luego a la universidad... entretanto fui a la escuela de idiomas, a clases particulares de una u otra materia... En todas ellas he pasado por las manos de muy distintos tipos de docentes. Mi experiencia como alumna observadora de todos ellos es clave para saber qué es lo que quiero y no quiero hacer, cómo lo quiero hacer, qué me ha gustado de su forma de enseñar... desde la distancia, reflexiono sobre el porqué un docente me "llega más que otro". Esto me sirve para mi experiencia.
Pero… Ahora, después de empezar este curso, se me plantean muchas cuestiones nuevas…

“repitiendo lo que hacían nuestros profesores haces años nunca se mejoraría la metodología de la enseñanza”

1 ¿Por qué quiero ser profesor de lenguas extranjeras?
Quiero ser profesor de lenguas extranjeras porque ya tengo experiencia previa como tal, me siento útil y me llena el ver que mis estudiantes disfrutan con mis clases y quieren volver al año siguiente a mis clases.
2 ¿Cuáles son mis puntos fuertes para ser profesor de lenguas extranjeras (conocimientos, habilidades, actitudes)?
Creo que conecto bien con mis estudiantes, soy extrovertida y me implico a fondo en el proceso de enseñanza porque yo también disfruto con ellos. Cuento con experiencia como aprendiente de lenguas extranjeras y como profesora. Aporto mi bagaje cultural, mi lengua, mi personalidad... No me gusta verme como una persona "superior" a los estudiantes y eso lo ven ellos y creo que es algo que aprecian.
3 ¿Cómo me planteo formarme y desarrollarme profesionalmente? ¿Qué voy a hacer?
Quiero ir poco a poco, intentando organizarme sacando el máximo partido de mí misma, descubriendo cuáles son mis limitaciones y cuáles son mis puntos fuertes. Quiero, ante todo, disfrutar con lo que hago. En un futuro quiero volver al extranjero tras mi etapa en el proyecto educativo del museo en el que trabajo en la actualidad y seguir con la enseñanza del español y entonces quiero tener la certeza de que las lagunas que tenía en un primer momento cuando enseñaba hace un par de años se han llenado y así sé que me sentiré más a gusto conmigo misma y tendré mucha más seguridad en lo que hago.
4 ¿Qué objetivos tengo?
Ante todo quiero aprender, disfrutar y llenar las lagunas que tengo como docente. Quiero ser una buena profesional y quiero ser útil a aquellos que me necesitan. Tengo mucho que aprender, pero también tengo mucho que compartir y que dar a los demás, para mí la enseñanza ha de ser principalmente eso: un proceso de intercambio de conocimientos, todos podemos aprender de todos, no sólo han de ser los alumnos los que aprendan del profesor sino que éste ha ser dinámico y flexible de pensamiento.
5 ¿Qué preguntas me planteo en este momento sobre ser profesor de lenguas extranjeras?
¿Soy un buen profesor? ¿Disfrutan mis alumnos con mis clases? ¿Hemos aprendido algo nuevo hoy? ¿Les estoy aportando algo positivo? ¿Les estoy despertando "el gusanillo" para que ellos lleguen a ser estudiantes autónomos? ¿Ven las aplicaciones reales de lo que están estudiando o sólo ven la lengua como una asignatura que tienen que aprobar sin más? ¿Soy demasiado protagonista en las clases? ¿Son las actividades que planteo las adecuadas para el estudiante? ¿Qué debo mejorar?

Creencias


Creencias, realidades objetivas, ideas preconcebidas, convencimientos… debemos estar preparados al cambio...

“Las creencias no son ideas que tenemos, sino ideas que somos”
José Ortega y Gasset, Ideas y creencias, 1959

¿Qué es para mi una creencia?...
Para mi una creencia es una serie de ideas, enseñanzas o experiencias que tenemos sobre situaciones o cosas y que hemos aprendido a lo largo de nuestras vidas. Condicionan e influyen nuestra forma de ser, de actuar, de comportarnos, de entender, de enfrentarnos a determinadas situaciones de la vida cotidiana…

“Las creencias están fuertemente ancladas en los individuos, condicionan los comportamientos y hay que ser consciente de ellas para poder modificarlas”

Lo que pienso cómo influyen las creencias en nuestra forma de enseñar…
Creo que en primer lugar es interesante mencionar el esquema que se nos plantea en el curso en el que se nos explica los orígenes de las creencias del profesor. Siempre había sido más o menos consciente de que somos lo que somos por lo que hemos absorbido a lo largo de nuestros años de formación. Todo influye en lo que somos ahora: nuestra educación, nuestros padres, nuestra religión (si es que creemos en algo), nuestro entorno, nuestra cultura, nuestra sociedad… pero cuando nos centramos en la docencia hay que centrarse en términos más concretos, tales como nuestra propia experiencia como alumnos, nuestra experiencia como alumnos, nuestra forma de ser, nuestro entorno de trabajo a parte de nuestra formación recibida.

∞ Experiencia como alumna y formación recibida…
A mi me enseñó una maestra cuando era pequeña que un profesor está sobre una tarima porque ésta es la que marca la diferencia entre tú y él.
Y esto es algo que siempre he considerado como erróneo.
Para mi un profesor es una persona sensible que transmite sentimientos al alumnado y creo que eso es esencial. Ellos han de ver eso en ti. No eres una máquina.
En una de mis aportaciones al foro con respecto a mi experiencia “docente en el proyecto educativo del Museo de Arte Abstracto Español” decía:
Aquí tengo la posibilidad de ver a grupos apáticos de estudiantes a los que no les interesa en absoluto el arte o cualquier cosa relacionado con ello. Si os sirve de consejo en muchos casos a mi me ha servido a lo largo de mi experiencia el hablarles de tú a tú el hacerles ver que tú también has sido estudiante como ellos y que a veces has tenido las mismas ideas que ellos y que te has aburrido también y te has cansado. Ellos te ven a veces como un ratón de biblioteca y piensan que por ello te gusta estudiar, y te gusta más estar delante de un libro de texto que "tomarte unas cervezas y tener vida social"... hay tiempo para todo. Pero ellos eso no lo ven y hay que decírselo, que a ti también te gusta divertirte que eres una persona. A mi esto me ha servido en muchos casos porque entonces ellos cambian el chip y te empiezan a tomar más en serio porque les hablas de una forma franca, y les dices, "mira, a mi esto me parece que es un aburrimiento, pero hay que estudiarlo, pero hay veces que si vas a tal y cual... ya ves que no lo es tanto" y te buscas tú tus mañas para que vean que no les tratas como si fueran tontos o como si tú fueras superior a ellos...

∞ Experiencia como docente…
“a través de una situación problemática o detención de un área de mejora, el profesor ha de utilizar herramientas para la mejora de esa situación que probará en su clase así el profesor es investigador y observador de su propia metodología y se está desarrollando profesionalmente a través de la resolución de los problemas que detecta en su contexto de enseñanza”
Debemos observarnos a nosotros mismos para ver en qué fallamos e intentar ser conscientes de nuestras carencias como docentes y de las cuáles, hasta el momento, no éramos conscientes. Observando nuestra forma de enseñar y de comportarnos ante el alumnado ante determinadas circunstancias podemos ser capaces de enmendar nuestros errores y ser cada vez más eficiente en nuestro trabajo.
Pensando un poco en mi experiencia como aprendiente (de español en la escuela y de inglés) primero y más tarde como profesora (de español y de inglés) me chocó un aspecto muy importante dentro de la diversidad de alumnos que he tenido.
Esta situación que se me planteó está relacionada con lo que mencionaba en una mis aportaciones en uno de los foros y en la que decía que no es lo mismo enseñar inglés que enseñar castellano, y lo concreto aquí aún más: no es lo mismo enseñar a estudiantes españoles que a estudiantes italianos, indúes o ingleses e irlandeses (que son los estudiantes a los que he enseñado yo).
Hemos estado planteando en las actividades cuáles son nuestras creencias, de dónde vienen, si son o no correctas etc. Con respecto a estas actividades tengo que decir que siempre había considerado la base gramatical como un punto clave para la enseñanza de un idioma (y aún lo sigo pensando) pero cuando empecé a enseñarla de la manera tradicional a la que estaba yo acostumbrada a mis alumnos ingleses me encontré con muchas dificultades, ya que éstos carecían de una base gramatical en su propio idioma, y en muchos casos tenía que explicar primero la gramática básica del inglés para luego poder decirles qué era un sustantivo o un verbo en castellano...  Más tarde, hablando con una de mis alumnas italianas llegamos a la conclusión de que en el colegio se nos había enseñado de manera muy diferente y fue ahí cuando descubrí, ante la cruda realidad, que no todo lo que pensamos que es válido para nosotros porque nos funcionó ha de ser válido para los demás...
Cuando hablé con el resto de tutoras que enseñaban castellano y que eran inglesas la metodología de enseñanza que seguían era, a mi modo de ver, incompleta, ya que hacían a sus alumnos aprenderse de memoria las respuestas para una serie de preguntas standard que les harían en un examen. En el momento que intentabas salirte de lo que tenían escrito en la hoja, ya no había más que hacer... Tal vez los estudiantes aprobaron los exámenes pero luego...

∞ Formación recibida…
 “repitiendo lo que hacían nuestros profesores haces años nunca se mejoraría la metodología de la enseñanza”
Se dice que por lo general un profesor en intenta reproducir sus en sus clases la formación recibida y toma ejemplo de los modelos que fueron sus profesores… pero… la pregunta que se plantea aquí es la siguiente: ¿no habrán quedado esos modelos obsoletos después de todos estos años?
También, hay que tener en cuenta que lo que a ti te sirvió (o no) como estudiante no tiene por qué servirle a tus alumnos. Los tiempos cambian y las metodologías para la enseñanza también cambian. Hay alumnos dentro de una misma clase a los que les servirá una forma de aprender mientras que otros tendrán que seguir una metodología diferente y ninguna de ellas tiene que ser necesariamente con la que tú aprendiste.
Cada individuo tiene su manera de aprender y sus estrategias para hacerlo. Pero pienso que en un aula el profesor ha de adaptarse en la medida de lo posible a los alumnos de manera individual, sobre todo cuando hablamos de una clase en la que se enseña una lengua. Si esto no fuera posible, al menos debería intentar hacer grupos homogéneos y no generalizar la metodología de enseñanza. Creo que es adecuado que el profesor enseñe la forma de aprender que él considere más adecuada siempre y cuando ésta sea el resultado de una reflexión y un seguimiento individualizado de sus alumnos.

∞ Factores individuales…
“un ambiente afectivo en clase favorece el aprendizaje”
Un profesor para mi es un facilitador, un amigo en ocasiones y un apoyo para el alumno entre otras cosas. El viejo sistema en el que existía una tarima sobre la que se movía el profesor y que hacía las veces de barrera psicológica, para mi está obsoleto. Un ambiente distendido en el que se bromea, se juega, se participa, se ríe, se comparte, se considera a todos como iguales... deja de lado las tensiones y favorece la predisposición al aprendizaje y a la participación. La figura del profesor siempre estará omnipresente, no hay que recordarlo constantemente.

El final del primer módulo…



El final del primer módulo…

“A enseñar se aprende enseñando”

¿Qué me ha aportado este módulo y qué he aprendido?...
                        Ante todo este módulo me ha “roto” el tabú que tenía sobre el concepto de portfolio. Para mí un portfolio era un instrumento que sólo tenían los artistas o arquitectos. Mi formación universitaria (estudié Bellas Artes) me había ya puesto en contacto con este término pero nunca me había planteado el hecho de que un profesor o un maestro también necesitase de un portfolio o diario para su práctica docente.
                        Aparte de este concepto también he encontrado muy interesante las actividades en las que se habla sobre las creencias y se nos anima a observarnos a nosotros mismos para hacernos una autocrítica constructiva para empezar a cambiarlas o a modificarlas para mejorar como docentes. Es curioso porque constantemente, cuando enseño la colección de Arte Abstracto del museo en el que trabajo, siempre parto de la idea de intentar abolir ciertas ideas preconcebidas y tabúes que sobre el arte tienen los estudiantes que vienen de visita. Nunca hasta ahora me había parado a pensar que, al fina y al cabo es lo que se nos está proponiendo con la observación de nuestras creencias, solo que yo lo proponía de manera inconsciente y adaptado al contexto en el que yo trabajo.
                        En tercer lugar me han parecido muy interesantes los tres estadios del profesor en los que, a mi pesar, yo me veo en el de conferenciante. Ya con anterioridad lo había visto con mi análisis tras las clases, “Laura, hablas demasiado, hay que cambiar eso…” Éste es uno de los aspectos que quiero cambiar y mejorar a lo largo del curso.

Algunas preguntas que me planteo…
                        Son interesantes algunas de las cuestiones que plantea Gregorio Pérez de Obanos en su texto La competencia docente y el desarrollo profesional: hacia un enfoque reflexivo en la enseñanza de ELE.
- ¿Por qué es importante reflexionar sobre nuestra práctica docente?
- ¿Qué características definen a un buen profesor?
- ¿Un buen profesor nace o se hace?
- ¿Es posible aprender a serlo?
- ¿Cómo se forma un profesor?
-¿Qué componentes debe dominar un buen profesor?
¿Qué espero aprender en el curso de formación de profesores de lenguas extranjeras?...
En primer lugar quiero aprender a saber escuchar a mis alumnos.
En segundo lugar quiero aprender a saber equilibrar en clase las distintas destrezas de un idioma para no focalizarme más en unas dejando de lado otras
En tercer lugar: Dinamizar más las clases adquiriendo más metodologías de enseñanza
En cuarto lugar: Adquirir más conocimientos sobre la enseñanza en general a través de compartir con compañeros distintos puntos de vista, ideas, metodologías etc.
En quinto lugar: Aprender más sobre resolución de problemas, saber ver cuándo se pueden generar dichos problemas, cómo se pueden evitar etc.
En sexto lugar: Entender mejor cómo enseño en mis clases, cuáles son mis puntos fuertes y mis puntos débiles, saber ver cuál es mi metodología de enseñanza y ver cuáles son mis creencias para cambiarlas cuando es necesario o seguir desarrollándolas cuando veo que funcionan. 

Ya para finalizar…
Revisando la Tabla de la competencia docente:
¿Cuáles son mis tres puntos fuertes?...

“La competencia docente se define como el conjunto de conocimientos, habilidades y actitudes que tiene el profesor y que posibilitan que actúe con eficacia en situaciones de enseñanza”

            . Soy bastante autocrítica conmigo misma, aunque a veces reconozco que puede llegar a ser un poco antiproducente ya que, según la gente que me conoce, puedo llegar a ser bastante dura conmigo misma.
. Tengo una gran capacidad para relacionarme con otras personas de distintas culturas compartiendo experiencias y enriqueciendo las relaciones interpersonales.
. Tal vez por mi carrera (Bellas Artes) haya desarrollado un sentido de análisis y observación constante del entorno. Este hecho, desde mi punto de vista, me ayuda a adaptarme con rapidez a nuevas situaciones y cambios que a veces se dan en el ámbito de trabajo. Para mi “siempre hay algo que se puede hacer” aunque la situación cambie. El profesor ha de reinventarse constantemente.