Al final de nuestras reflexiones en los foros sobre los esquemas
mentales José, muy amablemente nos ha dejado una aclaraciones muy buenas que
vienen a dar respuesta a nuestras dudas… ¡aquí os dejo su mensaje!
Hola a todos:
Leyendo vuestros intervenciones
estos días en los foros de grupo, he visto que se os han planteado una serie de
dudas sobre la tarea que habéis realizado. Estas dudas son exactamente lo que
esperaba
Je, je. No, no es que la actividad
tenga "truco", sino que en algunos casos parece que no os ha quedado
del todo claro qué es un esquema mental, es decir, cuál es su naturaleza
profunda.
Estos tipos de dudas suelen
aparecer (lo digo por otras ediciones del curso), y por eso he elaborado una
especie de lista de "preguntas frecuentes", que ahora he completado
con aspectos concretos de vuestros comentarios. Mirad a ver si esto responde a
vuestras dudas:
- ¿Qué es exactamente un esquema
mental?
En términos informales, podemos
decir, desde el punto de vista cognitivo, que es una serie de conocimientos que
tenemos almacenados en la mente, de forma conectada. Es decir, se trata de
verdaderos esquemas o guiones, en el sentido de que agrupan secuencias de informaciones
conectadas entre sí, y relacionadas por la finalidad a la que conducen. Los
esquemas mentales tienen, además, una base neurológica: los científicos han
detectado la presencia en nuestra mente de cadenas neuronales que se activan de
manera conjunta cuando realizamos (o cuando vemos realizar) secuencias de actos
complejos que parecen conducir a un fin. Se trata de las llamadas
"neuronas espejo", fundamentales (entre otras cosas) para la
interpretación de las intenciones ajenas y para el aprendizaje a través de la
observación.
Es decir, la tabla que habéis
rellenado en esta actividad quiere ser una representación del tipo de
conocimientos que, en forma de representaciones mentales, pueden formar parte
de un esquema. Conocimientos que, en sí mismos, son de naturaleza diversa y
variada, como hemos visto.
- ¿Es lo mismo una representación
mental que un esquema mental?
La idea que se trata de expresar en
este módulo es que en nuestra mente no tenemos objetos (no tenemos mesas,
sillas, ni tampoco personas...) sino representaciones mentales de los objetos
del mundo y de nuestras experiencias (tengo una representación mental de lo que
es una mesa, una silla, etc; también tengo representaciones mentales de cosas
que me han pasado, en forma de recuerdos, explicaciones de causas y efectos,
etc.). Algunas de esas representaciones mentales aparecen unidas entre sí muy a
menudo en la realidad, y por eso mi mente tiende a asociarlas: pensar en una me
lleva a pensar en otra, o en toda una serie. Eso es un guión o esquema mental.
Una parte de las representaciones
mentales que yo tengo son puramente individuales, idiosincrásicas, no
compartidas. Sin embargo, los miembros de una comunidad tienden a poseer
representaciones mentales (y series de representaciones mentales) similares,
referidas a situaciones que forman parte de los intercambios sociales propios
de la comunidad. Así pues, se trata de un tipo de conocimiento que los miembros
de una comunidad tenemos en nuestra mente y que nos permite actuar en
situaciones cotidianas (y no solo).
- ¿Las cosas que decimos en una
situación forman parte de un esquema mental? ¿Y los prejuicios, creencias...?
En los módulos 2 y 3 veremos que,
efectivamente, hay ciertos enunciados que tienden a utilizarse en determinadas
situaciones y que pueden considerarse parte de los esquemas mentales
socialmente compartidos. Sin embargo, suele tratarse de intercambios breves,
muy esquemáticos (tipo pregunta-respuesta o réplica). No sería económico, en
términos cognitivos, recordar series largas de enunciados, a no ser que su
frecuencia de uso o su relevancia personal o social fuera realmente muy muy
alta...
En cuanto a creencias,
prejuicios... indudablemente están en la base de esos esquemas mentales
compartidos, aunque pueden ser inconscientes: quien enseña todas las
habitaciones de su casa a los invitados (cosa que se hace en ciertos países
pero no en otros) no está pensando en nada especial, más que en ser amable y
hospitalario. A eso me refiero.
El concepto de "cultura",
en su sentido antropológico, está directamente relacionado con todas estas
cuestiones: "cultura" puede definirse, en ese sentido, como un
conjunto de normas y representaciones mentales (en buena parte inconscientes)
compartidas por los miembros de un grupo. Estas "representaciones
mentales" incluyen tanto valores como guiones o esquemas del estilo que
hemos comentado en el módulo 1; dentro de estos esquemas se sitúa una parte
considerable de los comportamientos lingüísticos.
Esta consideración no implica
necesariamente un concepto determinista, estático, de la cultura: al contrario,
los valores y representaciones mentales compartidas que forman una cultura se
van construyendo y modificando en el tiempo, por efecto de las interacciones de
los hablantes. Así pues, la lengua no solo refleja la cultura, sino que
contribuye decisivamente a su construcción y mantenimiento
- ¿Esto de los esquemas mentales
compartidos no es una obviedad? ¿Y para qué le sirven a un profesor (y a un
alumno) de ELE?
Sí y no. Los esquemas mentales
parecen obvios cuando uno piensa en ellos... pero así funcionamos. Y una cosa
importante, para nosotros, es que esos actos que parecen evidentes llevan
unidos actos de habla que son importantes, ya que permiten que el
comportamiento en esas situaciones sea más eficaz.
Podríamos decir que se trata de
saber qué es lo esperable en una situación y decidir en consecuencia. Uno puede
optar, a veces, por comportarse de modo distinto a lo que se suele hacer en una
comunidad (por ejemplo, si no comparte los valores y creencias de esta), pero
se trata de que sea una decisión consciente, no una torpeza fruto de la
ignorancia.
Como profesores ganamos mucho, a la
hora de planificar ciertas actividades (juegos de roles, etc.) si nos
planteamos la descripción de una situación de la vida cotidiana (y no solo) en
términos de "esquemas mentales", y a partir de ellos pensamos en
cuáles son los actos de habla que le corresponden. Esa es la idea.
- ¿Hasta qué punto debe ser
concreta mi descripción de un esquema mental socialmente compartido?
Al describir el esquema hay que
encontrar un equilibrio entre lo concreto y lo general: se supone que el
esquema es una serie de conocimientos que cada persona tiene almacenados en su
mente. Es decir, algo que le sirve al individuo para actuar de forma apropiada
cada vez que se da una situación similar. La descripción del esquema tiene que
ser informativa, pero no puede incluir detalles específicos de una situación
que no sean traspasables a otra del mismo tipo.
Así pues, no es realista pensar que
cosas tan concretas los nombres de los personajes de la situación que habéis
analizado puedan formar parte de un esquema mental. Eso es solo un modo
didáctico que los manuales tienen para introducir y ejemplificar ese esquema.
- ¿Qué conclusiones podemos sacar de
la actividad?
Para mí hay dos conclusiones muy
importantes:
- Todos habéis coincidido en los
aspectos esenciales de las descripciones. Esto muestra claramente que los
esquemas mentales socialmente compartidos son una realidad: si no tuviéramos
este conocimiento, ¿cómo explicar el grado tan grande de coincidencias?
- En algunos momentos habéis tenido
dudas sobre dónde cortar la descripción del esquema. Esto sugiere que los
esquemas mentales no están completamente aislados en compartimentos estancos,
sino que pueden conectarse cognitivamente con otros esquemas, del mismo modo
que distintas piezas de un Lego pueden asociarse o disociarse en distintos
momentos. Por ejemplo, al activarse el esquema "alquilar un piso", se
nos puede activar secundariamente otro del tipo "fiesta de
inauguración". Igualmente, al pensar en "visita a casa de unos
amigos", podemos conectarlos con esquemas del tipo "elegir un
regalo" o "preparar un menú". Es decir, la mente humana es capaz
de asociar conocimientos y relacionar informaciones, y eso nos hace eficaces
cognitivamente.
En definitiva, acabamos de hacer un
pequeño experimento de pragmática cognitiva, y el experimento... ¡ha
funcionado!
Enhorabuena, un saludo y gracias
por vuestro trabajo. No dejéis de plantear las nuevas dudas (concretas o
generales, teóricas o de aplicación práctica) que todo esto os pueda despertar.
José
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