‡ Notas
globales sobre mis observaciones…
“Tener
acceso a las reflexiones de otras personas es una oportunidad muy valiosa,
porque permite considerar otros temas, adoptar otro modo de pensar sobre una
misma cuestión; este contraste nos permite ampliar, profundizar, confirmar,
transformar nuestro conocimiento”
Al centrarme en la reflexión de las observaciones del aula he
corroborado la complejidad que entraña el hecho de ver y asimilar lo que pasa
en una clase. Son muchos factores los que podemos tener en cuenta, muchos
alumnos, muchas cosas en las que nos podemos fijar y que son esenciales para
entender, no sólo la forma de proceder de la profesora, sino también la forma
de ser de los alumnos, su participación en clase, la buena marcha de la misma
etc.
Al rellenar las fichas con las distintas observaciones que hemos
tenido que realizar a la largo de este curso, me he encontrado con conceptos
nuevos y dificultades, en algunos casos, a la hora de recopilar la información
que se requería en cada caso. Está claro que hay que centrar nuestra observación en puntos concretos del
desarrollo del aula para no hacernos un lío, pero: ¿cómo centrarse sólo en la
marcha de una aspecto concreto de la clase dejando de lado otros tantos que ocurren
de manera simultánea y que también son importantes y dignos de observación y
estudio?, ¿no podríamos llegar a pensar en algún caso que centrarnos tanto en
estos aspectos no nos estamos coartando a nosotros mismos?
Podemos dar respuesta a multitud de cuestiones que nos planteamos a la
hora de observar y está claro también que nuestras observaciones han de estar
apoyadas en la teoría evitando así los posibles “juicios” subjetivos y
personales que podamos hacer.
La observación siempre ha de hacerse en silencio para recoger datos y
para reflexionar sobre ellos, no considerando esta actitud negativa o pasiva al
no “participar” en la marcha de la clase.
Observar es una actividad muy cansada, tal vez porque no estamos
acostumbrados a hacerlo de la forma en que se nos pide que hagamos ahora. Hay
que ser rápidos a la hora de tomar notas, hay que saber muy bien qué es lo que
queremos conseguir al hacerlo. Esta observación que tenemos que hacer no sólo
se centra en “ver” lo que pasa en la clase, sino que también lo que sucede
fuera de ella. Además la observación que hagamos conlleva a su vez, una
reflexión y un contraste de la información recogida, tanto con la /el docente
al que observamos como con la teoría. Nuestra observación no tiene un “botón de
marcha atrás”, como en los vídeos que hemos estado viendo en este curso. Hay
que hacerlo en el momento, hay que coger las cosas “al vuelo” porque ya no
podremos volver a repetirlo.
En la recogida de datos también hay que poner en marcha muchas
destrezas y estrategias que nos puedan ayudar a nivel personal en nuestro
trabajo, tanto en el de campo, como en el de la reflexión posterior.
Por último añadir que nuestros intereses, nuestra formación, nuestra
experiencia previa y nuestra forma de ser, determinan nuestro proceso de
observación y determinan en qué nos queremos centrar más a la hora de realizar
este trabajo.
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