sábado, 22 de junio de 2013

Lectura recomendada... Leo Jones... ¡qué razón tienes!

Leo Jones, The Student-Centered Classroom…
(Cambridge Unversity Press)
Esta fue mi aportación al foro con respecto a la lectura tan interesante, todo sea de paso, de L. Jones. He de confesar que me gustó mucho más que la lectura que tuvimos que hacer en el Módulo 1, aunque, obviamente, comprendo que ambos textos tratan una temática diferente y no por ello consideraría este texto más constructivo que el otro.

Hola a tod@s:

Ayer leí el texto de Leo Jones, y aquí os dejo algunas de las ideas que el autor nos lanza en el mismo y que más me han llamado la atención. Como Ana ya ha hecho un resumen muy completo sobre la lectura me voy a saltar algunos puntos.

En general estoy de acuerdo con lo que he leído, aunque he de decir que a veces tenía la impresión de que Leo Jones se centraba más bien en la enseñanza (en este caso del inglés) a alumnos jóvenes que a veces son más intransigentes que los adultos. Otros veces me daba la impresión que hablaba de estudiantes adultos, sobre todo cuando se centraba en hablar de la vergüenza o mejor dicho del miedo a hablar o ser participativos en los grupos.

La primera idea que resalto es que autonomía significa tener más iniciativa por parte del estudiante.

Además me gusta cuando dice que el profesor ha de ser un guía dentro de la clase y tiene que ofrecer a sus estudiantes sugerencias y consejos (no órdenes).

El profesor no es una persona invisible en el aula, ya que se pasea por entre sus chicos y sabe perfectamente "de qué pie cojea" cada uno. Estoy de acuerdo con alguno de vosotros en cuanto a que esta forma de actuar por parte del docente puede dar lugar a que éste se desentienda de sus alumnos. Pero creo que un buen profesional, no hará esto, su "moral" no se lo permitirá. Mientras leía la lectura y con respecto a este tema me vino a la cabeza aquél profesor que tuve este años en la EOI en francés y que nos dejaba hablando con los compañeros en grupo durante 45 minutos. Obviamente ésta no era la forma de proceder, por eso Leo Jones nos dice algo muy claro en el texto: hay que dedicar el tiempo correcto a las actividades que se hacen en grupo, diciéndoles a los estudiantes si necesitan más tiempo, si ve que la actividad está funcionando y cortarla cuando ve que no.

También me ha llamado mucho la atención cuando leí que cuanto más alumnos hay en una clase más efectivo o más necesario se hace el tipo de enseñanza que el autor postula.  Me chocó el leer que en una clase reducida los estudiantes tienden a ser más dependientes del profesor y que se hace más difícil trabajar por grupos... si lo piensas esto es verdad... El número ideal de alumnos por clase es de unos 12 para que éstos sean pares y no quede una "pareja" suelta de 3

En cuanto a la motivación destaco la idea de que no sólo es el tema tratado el que suscita el interés de los estudiantes sino los estudiantes en sí. Cuando éstos trabajan en grupos o por parejas se les va despertando el interés conforme van sabiendo más de los que están hablando. Además las respuestas y los distintos puntos de vista que aportan los compañeros también les son motivadoras.

Uno de los consejos que Jones nos da y que más me gustan es cuando nos pregunta que qué podemos hacer cuando los alumnos tienen miedo a aportar cosas en clase. Primero hay que hacer un breve calentamiento, se les puede decir que tomen notas de lo que quieren decir Tienen que ir poco a poco y hay que convencerles, ante todo que cometer errores forma parte del proceso educativo. Aquí he de decir que muchas veces los alumnos se sienten cohibidos cuando los compañeros de clase se ríen de lo que han dicho o de los errores que el compañero que ha intervenido ha dicho. Esta situación es completamente antiproducente, por lo que hay que tomarse las cosas no tan en serio y hay que reírse con el compañero, no del compañero.

Una de las cosas con las que difiero con el autor es cuando nos dice que grabando las conversaciones de nuestros alumnos es bueno para que luego se escuchen y aprendan de lo que han cometido autoevaluándose ellos mismos. Entiendo que grabar a los estudiantes es necesario, y que para nosotros como docentes también lo es ya que nos ayuda a fijarnos en los errores que cometemos cuando estamos dando clases. Pero creo que el autor lo "idealiza" un poco. Desde mi punto de vista y mi experiencia he visto que los alumnos se sienten mucho más cohibidos cuando saben que se les está grabando y esto puede retrasarles en su aprendizaje.

También me choca que el capítulo 4 Jones nos diga que tal vez los alumnos tengan que aprender a evitar construcciones o palabras complicadas cuando estén interviniendo en voz alta. Estoy de acuerdo hasta cierto punto ya que esto parece animar a los estudiantes a que se centren sólo en lo fácil. Esta dinámica de trabajo puede estar bien cuando empezamos a hablar o a aprender un idioma nuevo, pero no cuando ya hemos adquirido un cierto nivel. A mí en las clases de francés con el profesor del que ya os he hablado, cuando intentaba complicar un poco las cosas que decía no me daba una solución a lo que quería decir, sino que me decía "eso es muy complicado no lo digas así o asá".  Tal vez esté bien, pero... cómo simplificar las cosas cuando no se tienen tampoco tablas para ello... (Jones nos dice que es esencial darle estas tablas al alumno para que empiece a hablar, además de dar vocabulario de clase, frases hechas que pueden ayudar a la hora de la comunicación)

Para concluir aquí expongo mi cuestión:

Entiendo lo que Jones quiere decir con el su metodología, pero ¿esto quiere decir que todas las actividades que llevemos a cabo en clase han de ser por parejas o en grupos? ¿no aboga por hacer actividades individuales de vez en cuando?, ¿no se cansarán los estudiantes de estar todo el rato colaborando con los otros alumnos?...

Está claro que con este método se cambia el role del profesor el cuál ya no "enseña" sino que ayuda y guía el aprendizaje de sus alumnos. Esto implica que ya no se obliga o se imponen formas y métodos de enseñanza par parte del docente sino que se fomenta un grado de "colegueo" que permite al profesor ayudar a los chicos en su aprendizaje estando abierto a posibles reestructuraciones en el programa en pos de una mejora significativa de los alumnos quienes ahora tienen voz y voto en todo lo que ocurre en la clase. Esto no significa que los alumnos no respeten la figura de autoridad del profesor. Este proceso es un proceso lento que tarda en instaurarse. ¿Será esto tan fácil de llevar a la práctica con alumnos de instituto que tantas veces te cogen el brazo cuando les ofreces la mano?...

Intervención en el foro…

Tras la lectura de Jones se me planteó una duda que lancé al foro:
                  Laura:
[…]
Entiendo lo que Jones quiere decir con el su metodología, pero ¿esto quiere decir que todas las actividades que llevemos a cabo en clase han de ser por parejas o en grupos? ¿no aboga por hacer actividades individuales de vez en cuando?, ¿no se cansarán los estudiantes de estar todo el rato colaborando con los otros alumnos?...
[…]

                  A lo que Cristina respondió:
Por último, decir que también me planteé la pregunta que ha presentado Laura, ¿se deben excluir las actividades individuales? Yo creo que no, que muchas veces son necesarias y provechosas, quizás se pueden dejar para tareas que realicen en casa, no sé...

Mi respuesta a Cristina:
Yo también estoy de acuerdo en que, desde mi punto de vista, hay que equilibrar las actividades en las que se haga a los chicos interactuar con otros compañeros a la vez que se hacen también actividades individuales.

Creo que estar todo el rato interactuando, para algunos alumnos puede conllevar mucho esfuerzo físico y psíquico y esto les lleva a cansarse enseguida. A veces los chicos necesitan su tiempo para afianzar y reforzar los conocimientos que están adquiriendo. Obviamente en las tareas para casa pueden tomarse este tiempo y meditar todo lo que quieran, pero creo que esto es necesario también en clase.

Opino que es importante apaciguar a los chicos de vez en cuando. Haciendo todo el rato actividades que les hacen cambiarse de sitio, hablar en voz alta etc. pueden llevar al profesor a la pérdida de control sobre la clase y los alumnos, éstos muchas veces se desmandan y pierden el hilo de lo que están haciendo.

¿Qué opináis vosotros?


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