‡ El
nuevo papel del alumno, conclusiones de grupo…
Natalia se encargó de llevar al foro común
nuestras conclusiones y así quedó la cosa:
Hola a todos/a
Aquí están las conclusiones del
Grupo 3 (las que más se han repetido). Hemos coincidido mucho salvo en cuanto a
la identificación y selección de objetivos que se ha mencionado menos, pero
también ha aparecido. A continuación os pongo el resumen de lo aportado por
todos
1- Desarrollar las
competencias y las estrategias necesarias para impulsar el aprendizaje al
realizar tareas.
- Es fundamental para que el
proceso de aprendizaje sea eficaz y puede continuar en el futuro de manera
autónoma y competente.
- Es imprescindible desarrollarlas,
porque así podremos activarlas, reforzarlas y corregirlas (si es necesario)
cada vez que las pongamos en marcha al realizar una tarea.
2 -Descubrir su estilo de
aprendizaje y usar técnicas adecuadas al estilo propio.
- Esto conllevará la elección de
estrategias de aprendizaje adecuadas a cada alumno, fomentando su autonomía.
- Permite ejercer un alto grado de
conciencia, reflexionar sobre el propio proceso de aprendizaje y uso de la
lengua. Este grado de conciencia también fomenta la autonomía del alumno.
- Si el alumno sabe cómo aprende,
además de en el aula, se puede replantear una misma actividad en casa, para
aprovecharla al máximo. Es la forma de aprovechar más y mejor el proceso de
aprendizaje.
- También es importante que el
profesor los conozca, para intentar adecuar en cierta forma su clase al estilo
de aprendizaje de sus alumnos.
- Tener en cuenta que en una misma
clase suele haber varios estilos, lo que implicaría elegir técnicas variadas
para que todos encuentren oportunidad de trabajar según su estilo.
3 - Evaluar el proceso de
aprendizaje, las estrategias utilizadas y los resultados obtenidos.
- Permite al alumno ser consciente
de sus errores y el error es otra fuente de aprendizaje más, que debe ser visto
de forma positiva, como oportunidad de mejora
- Hay que fomentar el que el alumno
se arriesgue a cometer errores (y divertirse con ello).
- No evaluar en el sentido
tradicional, sino más en el sentido de reflexionar sobre el proceso de
enseñanza aprendizaje.
- El alumno debe evaluar si ha
elegido un buen estilo o estrategias de aprendizaje y muy importante también si
los resultados son los deseados, y en el caso de tener que cambiar algo,
hacerlo. Si el alumno es consciente de su evolución, esto también le animará a
seguir.
- El profesor debe evaluar si todo
lo planificado y ejecutado ha servido para cumplir los objetivos previstos
inicialmente.
4 - Debe utilizar lo aprendido en
nuevas situaciones para seguir aprendiendo mediante el uso consciente de la
lengua.
- Este punto no sólo abre al alumno
nuevas perspectivas lingüísticas o académicas, sino también sociales y
personales, enriqueciendo así su mundo.
- Para que los alumnos vean la
utilidad de lo que están aprendiendo, que vean que todos los contenidos vistos
en clase tienen una función y que pueden aplicarlos.
- Para poner en práctica todo lo
que se está aprendiendo en la vida real, de manera que haya un proceso de
retroalimentación y estímulo que sirva de palanca y motivación.
(¡Muchas gracias Natalia!)
Lo que
Pilar nos dijo…
Gracias a todos/as por vuestro trabajo y a Silvia, Laura, Pilar,
Natalia y Celia por recoger y traernos vuestras conclusiones a este foro.
Comentáis que os ha resultado difícil elegir las cuatro
decisiones más importantes que tiene que tomar un alumno en su nuevo papel
hacia un aprendizaje autónomo, no es fácil, ya que todas tienen una gran
relevancia y están interrelacionadas.
Coincidís en la mayoría de las decisiones y hay dos que han
tenido muy poco "éxito": “Seleccionar los contenidos relevantes” y
“Seleccionar las tareas necesarias para alcanzarlos los objetivos”. Está claro
que estas decisiones no las puede tomar el alumno fácilmente, y menos al
principio del proceso de aprendizaje. No obstante, tened presente que el alumno
sí puede colaborar, desde el primer momento, modificando las tareas para que se
adapten a sus intereses, necesidades, etc. (recordad la tarea del libro de
recetas de Gente).
- Descubrir el estilo de aprendizaje es uno de los primeros pasos que tienen que dar ellos y
nosotros como profesores, así podremos tenerlo en cuenta en la realización de
las tareas. Los alumnos pueden hacer test sobre preferencias de estilo de
aprendizaje igual que habéis hecho vosotros; los pueden hacer en su lengua
materna si el nivel de competencia en la LE no es suficiente, podéis
encontrarlos en Internet
- Identificar y seleccionar los
propios objetivos de aprendizaje es
fundamental para que el alumno dirija su aprendizaje, como bien decís:
“será clave a la hora de mantenerlo motivado: él será quien determine por qué
quiere aprender y hasta dónde” (grupo 2).
- Desarrollar las competencias y
estrategias necesarias para impulsar el aprendizaje al realizar las tareas también es muy importante porque, como hemos visto, el
aprendizaje se produce mediante la realización de tareas, eso sí, siempre y
cuando se hagan de forma reflexiva y consciente en sus diferentes fases. Como
bien señaláis, aquí “el profesor juega un papel importante” (grupo 1).
- Evaluar el proceso de aprendizaje no “en el sentido tradicional, sino más en el sentido de
reflexionar sobre el proceso de enseñanza aprendizaje” (grupo 3), exactamente,
además, el alumno puede autoevaluarse en términos de lo que “son capaces” de
hacer en la LE. Es fundamental y, además, muy motivador (el “éxito” del que
hemos hablado en el hilo sobre motivación del módulo 2). Así seremos
conscientes (ellos y nosotros) de cómo está siendo el proceso de aprendizaje y
se podrán marcar nuevos objetivos.
-
También es importante extrapolar lo aprendido a nuevas situaciones,
recordad el ejemplo con las viñetas de la chica al teléfono que veíamos en el
módulo 1. Eso sí es aprendizaje a través del uso de la lengua.
- Decís que ejercer un alto grado de conciencia,
reflexionar sobre el propio proceso de aprendizaje y uso de la lengua es
“uno de los rasgos que mejor señalan el aprendizaje autónomo del alumno” (grupo
4) e incluso podemos decir que engloba otras decisiones, por lo que,
seguramente, llevará al alumno a: decidir lo que quiere aprender, es
decir, fijar los objetivos, desarrollar las competencias y estrategias
necesarias, evaluar constantemente lo que hace y los resultados, extrapolar lo
aprendido, etc. Es lo que hace un alumno autónomo.
Sabemos
que la autonomía no se alcanza de un día para otro, por eso, la toma de
decisiones hay que verla como un proceso en el que, poco a poco, los alumnos
van adquiriendo mayor control en su aprendizaje y el profesor se lo va
cediendo. Al principio tomarán decisiones conjuntamente, profesor y alumno,
pero cada vez serán más las que vaya tomando el propio alumno.
Un
abrazo
Pilar
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