domingo, 16 de junio de 2013

Conclusiones...

Sobre las estrategias… Conclusiones finales…

Algunos sostienen que las estrategias se pueden proponer pero no enseñar…"

¿Se pueden o no se pueden enseñar estrategias?... ¿cómo allanar el camino para ello?...
El plan curricular del Instituto Cervantes sostiene que las estrategias se pueden enseñar.

Desde mi punto de vista estoy totalmente de acuerdo.

Pero…
Para enseñar estrategias el profesor ha de entender al alumno, saber cómo es, qué le motiva, qué le desmotiva, qué necesita, qué quiere aprender, cómo lo quiere aprender, para qué lo quieres aprender, cuáles son sus puntos fuertes y cuáles sus puntos débiles… Después de analizar todo esto el profesor será capaz de ayudarle en su proceso de aprendizaje y en el desarrollo del mismo de una manera más eficaz. Sabrá reforzar los puntos fuertes y desarrollará sus puntos débiles, haciéndole ver que éstos son parte intrínseca de nosotros mismos y hay que aceptarlos, saberlos ver y estar dispuestos a esforzarnos en su cambio y reforzamiento. El profesor puede, por ejemplo mandar ejercicios (extra) adecuados a cada alumno para que vean qué es lo que tienen que mejorar y qué es lo que tienen que mantener, no como un castigo sino como un refuerzo. Hay que intentar decirle al alumno por qué y cómo ha de hacer ciertas tareas y en qué le beneficiarán, si no las pueden ver como un castigo o algo negativo para ellos desmoralizándoles.

Pero el profesor también puede enseñar estrategias predicando con el ejemplo, poniendo empeño y contando experiencia personales, a mí esto me ha servido con mis alumnos, cuando les he explicado alguna cosa en clase y les he hablado de mi experiencia personal empiezan a cambiar el chip y se dan cuenta de que tú también has sido estudiante como ellos y que los comprendes, no eres una simple persona que les suelta el rollo.  Este tipo de actuaciones  por parte del profesor para con el alumno, desde mi punto de vista, allana el camino para enseñar estrategias ya que te acercas al alumno, les haces ver que les aprecias, que crees en sus capacidades y que les quieres ayudar en su proceso de aprendizaje. Demuestras que no eres una persona fría, independiente que sólo quiere seguir el libro e irse a casa después de la clase como si tal cosa. Un profesor no se puede rendir ante aquello que le dicen los alumnos de que ya son adultos y que ya es tarde para enseñarles a “aprender a aprender” porque ya tienen su forma de hacer las cosas. Hay que hacerles ver que las creencias que todos tenemos son modificables y que hay que modificarlas en ciertas ocasiones y que esto no es malo. Cambiando determinadas formas de actuar podemos mejorar en nuestro aprendizaje. Nunca hay que tirar la toalla, hay que modificar las mentes siempre y cuando sea necesario. Además hay que hacer ver a los estudiantes que existen otras alternativas igual de buenas o mejores que las que ellos utilizan.

Otro aspecto que me parece importante para acercarse a la enseñanza de estrategias es comentarle a los alumnos por qué hacen las cosas, ellos son personas que entienden y que son capaces de asumir responsabilidades. Cuando delegas en los alumnos y les haces responsables de parte de su proceso de aprendizaje, fomentando su autonomía, te tratan más en serio y te tomarán mejor como referente de conocimientos porque se lo dice un amigo.

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