martes, 7 de mayo de 2013

¡OJO! ¡que te veo!...


Observar… ¡y ser observado también!


“Observar: examinar atentamente. Advertir, reparar. Mirar con atención y recato, atisbar”
Definición del verbo transitivo Observar de la Real Academia de la Lengua Española
http://lema.rae.es/drae/?val=observar


Por lo general me gusta fijarme en la escena en la que se está desarrollando una acción en su totalidad primero para focalizarme en los detalles después.
¿Por qué? Por varias razones: me gusta intentar comprender porqué suceden las cosas, me sirve para poder anticiparme a la situación o posibles situaciones que se pueden dar, me ayuda a hacer mejor a la idea de en qué ambiente me voy a manejar/mover.
En un principio no solía fijarme en el tipo de ropa que llevaba la gente, o en el tipo de peinado... pero con el tiempo he descubierto que esto también es importante para contextualizarlos dentro de la escena. Me fijo incluso en los olores y en los sonidos. Por lo general me considero una persona bastante observadora.
Observo tal vez porque es algo que aprendí a hacer en la carrera y que descubrí que tiene múltiples connotaciones y es esencial para, como he dicho antes, entender el mundo en el que vivo, anticiparme a situaciones que se pueden dar delante de mis ojos, me ayuda a mantener además un espíritu más vivo y me ayuda a entender a las personas con las que trato diariamente.


Además hay que saber… si lo que deseamos es tener una visión de conjunto del desarrollo de la sesión de clase que observamos, realizaremos una observación holística (es decir, general). Pero si, por el contrario, focalizamos nuestro interés en algún aspecto concreto, con un objetivo determinado, realizaremos una observación focalizada para profundizar en el aspecto que seleccionemos.


1 ¿Para qué creo que puede servir observar una clase?
Observarnos a nosotros mismos es esencial para poder hacernos una autocrítica constructiva. Poder observar desde la distancia la metodología que aplicamos en nuestras clases para poder cambiar aquello que vemos que no ha funcionado conservando y reforzando aquello que sí es muy importante y debería ser una técnica diaria utilizada por todo docente.
Al observarnos desde la distancia y con más calma podemos tomar apuntes, preguntar a los compañeros qué opinan sobre nuestra actuación en clase etc. Así nos damos cuenta, como veíamos en el módulo anterior de cuáles son nuestras creencias y de cómo influyen éstas en nuestra forma de dar clase. Además es un primer paso para poder cambiarlas evitando así mismo la fosilización de tácticas de enseñanza no recomendables en el caso de docentes noveles.

2 ¿Qué aspectos creo que puedo observar en una clase?
Es importante observar una clase (propia y/o ajena) para ver desde la distancia y con más calma cuál ha sido nuestra reacción ante determinados comportamientos de los alumnos, cuál ha sido nuestra capacidad y rapidez de reacción ante determinadas situaciones que se hayan podido dar en el transcurso de la clase, cómo hemos conducido la clase, cómo han sido nuestras explicaciones, qué deficiencias hemos tenido, qué debemos mejorar y qué debemos seguir conservando, cómo ha evolucionado la clase, cómo ha funcionado la dinámica a la hora de cambiar de ejercicios...
Tras comprobar mis respuestas he encontrado interesante la idea de observar también si los materiales y recursos utilizados en la clase son los adecuados para el desarrollo de las actividades propuestas etc.

3 ¿Qué creo que es conveniente que haga un observador mientras observa una clase?
Creo que es importante que "no haga ruido" ha de tomar notas sobre lo observado, no sólo sobre los procedimientos que son mejorables sino también sobre aquellos que están bien y los que se deben seguir utilizando. Ha de tomar nota sobre el profesor, sobre los alumnos sobre el ambiente que reina en la clase en general, sobre la predisposición del docente para con sus alumnos y sobre éstos para con él. Se puede grabar una clase con una cámara de video, se puede hacer un audio, se pueden hacer fotos, tomar notas, hacer un registro sistemático... tras la realización de las actividades he aprendido que “el observador debe acudir a la clase provisto de parrillas de observación que le permitan focalizar en los centros de interés que haya fijado previamente e intentar tomar datos objetivos de los que acontece en el aula” este hecho me parece muy interesante ya que estas parrillas, a parte de focalizar la atención del observador en el área a observar permiten coger y anotar de manera rápida y limpia la información necesaria para luego, de un vistazo poder rescatarla a la hora de analizar los datos obtenidos.

Pero… ¿Qué anotaría un observador sobre una de mis clases?...
Sin duda, y como ya comentara antes, y muy a mi pesar mío, escribiría que soy un poco “profesor conferenciante”. Me detengo mucho en la explicación de los ejercicios, listas de vocabulario, bases gramaticales… sé que éste es un defecto mío y también, como ya dijera antes, lo es porque se muy bien que no tengo formación como docente. Cuando me enfrenté a una clase de alumnos de habla inglesa que querían aprender a hablar español no sabía muy bien cómo hacerlo. Me habían dado un libro y una programación que tenía que seguir, obviamente eso lo podía hacer, pero… ¿qué ejercicios podía utilizar para dinamizar las clases?, ¿eran mejor los ejercicios en clase o en casa?, ¿en grupo o individuales?, yo quería enseñarles unas bases de gramática… ¡pero qué chasco! ¡Si algunos de ellos no sabían ni lo que era un verbo en su propia lengua! Algunos incluso sólo querían aprender a pedir unas cervezas y unos pinchos en un bar… (menos mal que éstos últimos eran los menos)… llegué a conectar bastante bien con todos ellos ya que eran adultos y les gustaban mis clases porque hacíamos bromas, yo les hacía rellenar un portfolio, les explicaba, no era muy dura… además les preparaba ejercicios a parte de los que venían en el libro que tenían que seguir (y que por mi parte no me gustaba nada de nada).
Pero aun así sé que uno de mis puntos débiles es que hablaba demasiado y que mis chicos no hablaban apenas, preguntaban dudas sí, pero de ahí nada más, no fomentaba las actividades de conversación y eso es algo que ya he comentado que quiero solventar. Otra de las cosas que se que un observador me pondría como “mal” es el hecho de que al ser una clase de principiantes no les hablaba a los chicos en español, les hablaba en inglés, siempre decía que les tenía que empezar a hablar en español pero luego nunca lo hacía y eso es algo que también quiero solventar. No sé, le tengo miedo a hablar en castellano y que no me entiendan… no sé muy bien cómo hacerlo, qué vocabulario y estructuras utilizar para ello… y eso es uno de mis grandes defectos también…
No obstante, con respecto a estos dos puntos estoy avanzando de manera considerable ya que soy consciente de mis carencias y sé que las tengo que cambiar, también estoy empezando a comprender qué se puede hacer y cómo se pude hacer, y ¡ese es el primer paso a seguir! ¡Sumando a las ganas y la voluntad de hacerlo!


Es interesante saber que…
Cuando vamos a observar una clase es conveniente conocer el contexto en el que se sitúa la observación […] quiénes son los alumnos, nacionalidades, edades, nivel de estudios, intereses, tiempo que llevan estudiando la lengua, relación entre los estudiantes…
 “¡La observación de las clases y el enfoque reflexivo están íntimamente ligados!”

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