‡ Observar… ¡y ser
observado también!
“Observar:
examinar atentamente. Advertir, reparar. Mirar con atención y recato, atisbar”
Definición
del verbo transitivo Observar de la Real Academia de la Lengua Española
http://lema.rae.es/drae/?val=observar
Por lo general me gusta
fijarme en la escena en la que se está desarrollando una acción en su totalidad
primero para focalizarme en los detalles después.
¿Por qué? Por varias razones: me gusta intentar
comprender porqué suceden las cosas, me sirve para poder anticiparme a la
situación o posibles situaciones que se pueden dar, me ayuda a hacer mejor a la
idea de en qué ambiente me voy a manejar/mover.
En un principio no solía fijarme en el tipo de ropa
que llevaba la gente, o en el tipo de peinado... pero con el tiempo he
descubierto que esto también es importante para contextualizarlos dentro de la
escena. Me fijo incluso en los olores y en los sonidos. Por lo general me
considero una persona bastante observadora.
Observo tal vez porque es algo que aprendí a hacer
en la carrera y que descubrí que tiene múltiples connotaciones y es esencial
para, como he dicho antes, entender el mundo en el que vivo, anticiparme a
situaciones que se pueden dar delante de mis ojos, me ayuda a mantener además
un espíritu más vivo y me ayuda a entender a las personas con las que trato
diariamente.
Además hay
que saber… si lo que deseamos es tener una visión de conjunto del desarrollo de
la sesión de clase que observamos, realizaremos una observación holística (es
decir, general). Pero si, por el contrario, focalizamos nuestro interés en
algún aspecto concreto, con un objetivo determinado, realizaremos una
observación focalizada para profundizar en el aspecto que seleccionemos.
1 ¿Para qué creo que puede
servir observar una clase?
Observarnos a nosotros mismos es esencial para poder hacernos una
autocrítica constructiva. Poder observar desde la distancia la metodología que
aplicamos en nuestras clases para poder cambiar aquello que vemos que no ha
funcionado conservando y reforzando aquello que sí es muy importante y debería
ser una técnica diaria utilizada por todo docente.
Al observarnos desde la distancia y con más calma podemos tomar
apuntes, preguntar a los compañeros qué opinan sobre nuestra actuación en clase
etc. Así nos damos cuenta, como veíamos en el módulo anterior de cuáles son
nuestras creencias y de cómo influyen éstas en nuestra forma de dar clase. Además es un primer paso para poder cambiarlas
evitando así mismo la fosilización de tácticas de enseñanza no recomendables en
el caso de docentes noveles.
2 ¿Qué aspectos creo que puedo
observar en una clase?
Es importante observar una clase (propia y/o ajena) para ver desde la
distancia y con más calma cuál ha sido nuestra reacción ante determinados
comportamientos de los alumnos, cuál ha sido nuestra capacidad y rapidez de
reacción ante determinadas situaciones que se hayan podido dar en el transcurso
de la clase, cómo hemos conducido la clase, cómo han sido nuestras
explicaciones, qué deficiencias hemos tenido, qué debemos mejorar y qué debemos
seguir conservando, cómo ha evolucionado la clase, cómo ha funcionado la
dinámica a la hora de cambiar de ejercicios...
Tras comprobar mis respuestas he encontrado interesante la idea de
observar también si los materiales y recursos utilizados en la clase son los
adecuados para el desarrollo de las actividades propuestas etc.
3 ¿Qué creo que es conveniente
que haga un observador mientras observa una clase?
Creo que es importante que "no haga ruido" ha de tomar notas
sobre lo observado, no sólo sobre los procedimientos que son mejorables sino
también sobre aquellos que están bien y los que se deben seguir utilizando. Ha
de tomar nota sobre el profesor, sobre los alumnos sobre el ambiente que reina
en la clase en general, sobre la predisposición del docente para con sus
alumnos y sobre éstos para con él. Se puede grabar una clase con una cámara de
video, se puede hacer un audio, se pueden hacer fotos, tomar notas, hacer un
registro sistemático... tras la realización de las actividades he aprendido que
“el observador debe acudir a la clase
provisto de parrillas de observación que le permitan focalizar en los centros
de interés que haya fijado previamente e intentar tomar datos objetivos de los
que acontece en el aula” este hecho me parece muy interesante ya que estas
parrillas, a parte de focalizar la atención del observador en el área a
observar permiten coger y anotar de manera rápida y limpia la información
necesaria para luego, de un vistazo poder rescatarla a la hora de analizar los
datos obtenidos.
Pero… ¿Qué anotaría un observador sobre una de mis clases?...
Sin duda, y como ya comentara antes, y muy a mi
pesar mío, escribiría que soy un poco “profesor conferenciante”. Me detengo
mucho en la explicación de los ejercicios, listas de vocabulario, bases
gramaticales… sé que éste es un defecto mío y también, como ya dijera antes, lo
es porque se muy bien que no tengo formación como docente. Cuando me enfrenté a
una clase de alumnos de habla inglesa que querían aprender a hablar español no
sabía muy bien cómo hacerlo. Me habían dado un libro y una programación que
tenía que seguir, obviamente eso lo podía hacer, pero… ¿qué ejercicios podía
utilizar para dinamizar las clases?, ¿eran mejor los ejercicios en clase o en
casa?, ¿en grupo o individuales?, yo quería enseñarles unas bases de gramática…
¡pero qué chasco! ¡Si algunos de ellos no sabían ni lo que era un verbo en su
propia lengua! Algunos incluso sólo querían aprender a pedir unas cervezas y
unos pinchos en un bar… (menos mal que éstos últimos eran los menos)… llegué a
conectar bastante bien con todos ellos ya que eran adultos y les gustaban mis
clases porque hacíamos bromas, yo les hacía rellenar un portfolio, les
explicaba, no era muy dura… además les preparaba ejercicios a parte de los que
venían en el libro que tenían que seguir (y que por mi parte no me gustaba nada
de nada).
Pero aun así sé que uno de mis puntos débiles es
que hablaba demasiado y que mis chicos no hablaban apenas, preguntaban dudas
sí, pero de ahí nada más, no fomentaba las actividades de conversación y eso es
algo que ya he comentado que quiero solventar. Otra de las cosas que se que un
observador me pondría como “mal” es el hecho de que al ser una clase de
principiantes no les hablaba a los chicos en español, les hablaba en inglés,
siempre decía que les tenía que empezar a hablar en español pero luego nunca lo
hacía y eso es algo que también quiero solventar. No sé, le tengo miedo a
hablar en castellano y que no me entiendan… no sé muy bien cómo hacerlo, qué
vocabulario y estructuras utilizar para ello… y eso es uno de mis grandes
defectos también…
No obstante, con respecto a estos dos puntos estoy
avanzando de manera considerable ya que soy consciente de mis carencias y sé
que las tengo que cambiar, también estoy empezando a comprender qué se puede
hacer y cómo se pude hacer, y ¡ese es el primer paso a seguir! ¡Sumando a las
ganas y la voluntad de hacerlo!
Es interesante saber que…
Cuando vamos a observar una clase es conveniente
conocer el contexto en el que se sitúa la observación […] quiénes son los
alumnos, nacionalidades, edades, nivel de estudios, intereses, tiempo que
llevan estudiando la lengua, relación entre los estudiantes…
“¡La observación de las clases y el
enfoque reflexivo están íntimamente ligados!”

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