martes, 7 de mayo de 2013

¡Tengo una carta para ti Javier!



Estimado Javier…

“No es necesario entender todo…¡Venga chicos!”


Hola Javier:

En primer lugar gracias por habernos dejado ver el video de tu clase que tanto nos ha servido para iniciarnos en esto de la observación holística y focalizada de la docencia. Gracias a observar tu clase he aprendido a ver. El trato cercano que dispensas a tus alumnos es algo que siempre intento hacer yo con los míos y que creo que es muy enriquecedor, no sólo para ellos, sino también para los profesores. Me gusta mucho tu forma de explicar los ejercicios, sin adornar las frases restando importancia a los resultados (aunque en realidad la tenga) y hablándoles de tú a tú.
También he observado que el lenguaje corporal es un elemento esencial en la clase para aclarar y enfatizar las explicaciones que das.
Todas estas prácticas son prácticas que siempre he considerado esenciales para el acercamiento y la creación de una atmósfera distendida en el aula.
Las técnicas que utilizas en tu docencia, desde mi punto de vista, claramente tienen efectos positivos sobre tus alumnos ya que éstos se sienten cómodos en clase, interactúan, no sólo entre ellos, sino también contigo, utilizan el español y muy rara vez utilizan su lengua materna siendo esto un síntoma de que realmente están sacando partido al curso.
La dinámica de tu clase es fluida y coherente y obviamente tus “chicos” están aprendiendo a la vez que disfrutan.
Yo sólo te plantearía algunas cuestiones:
¿Cómo te apañas o te apañarías dando clases a un grupo de alumnos checos que no supiesen nada de nada de castellano? ¿Cómo les enseñarías el significado de las palabras, frases etc.? Me gusta mucho cuando utilizas sinónimos a la hora de aclarar el significado de las palabras nuevas que aparecen los textos, desde mi punto de vista ésta práctica es una forma interesante y dinámica de adquirir vocabulario y además denota tu dominio del léxico.

Muchas gracias por todo Javier

Laura

Es interesante aquí…

…decir que surgieron un par de temas de conversación en uno de los foros sobre el que empezamos a dar nuestros puntos de vista:
El primero de ellos surge con respecto a la observación de la actividad de conversación de la clase de Javier a la cuál sólo le dedica entre unos 5 y 8 minutos, tiempo más que de sobra para que los 6 alumnos de su clase participen e intercambien información en castellano sin llegar a aburrirse ni a utilizar su lengua materna. Con respecto a esta observación paso a transcribir fragmentos de las reflexiones que hice en el foro:

[…] después de estar un buen rato interactuando con tus compañeros de clase en actividades en las que tenías que hablar con ellos en la lengua que estabas aprendiendo al final acabábamos hablando en castellano, en vez de en inglés (en mi caso) pero por eso creo que en la clase de Javier está bien el tiempo que utiliza para la actividad. Unos cinco minutos, porque es tiempo más que suficiente para que los chicos interactúen y no se cansen y acaben hablando checo. 
El problema de este tipo de ejercicios yo creo que proviene en que muchas veces los profesores en las clases utilizan este tipo de ejercicios como excusa para "perder tiempo", o "ganarlo" porque no saben muy bien como rellenar los 50 minutos de clase o la hora y media que tengan que estar enseñando. Haciendo a los alumnos que hablen entre ellos no le supone a él mucho esfuerzo y el tiempo corre que vuela, pero los alumnos en seguida se cansan y es entonces cuando se pierde el sentido del ejercicio. ¿No os parece?

Una de las compañeras del curso respondió al mensaje pensando que había comentado que consideraba este tipo de actividades en las que el profesor deja al alumno la libertad para que interactúe con los compañeros durante X tiempo en clase hablando y practicando la L2 como una pérdida de tiempo… mail al que yo respondí:

Creo que me has malinterpretado o que yo me he expresado mal... :S pero ahora te cuento. No me refiero a que los profesores recurren a estas actividades para perder el tiempo, de echo pienso que son actividades en las que se puede aprender mucho y que hay son muy necesarias... pero hay que realizarlas, desde mi punto de vista, en su medida justa de duración y con mucho tino. Esto te lo cuento desde mi experiencia como alumna: hace algún tiempo me apunté a la EOI a francés y en todas las clases (TODAS SIN EXCEPCIÓN) hacíamos por lo menos un ejercicio en el que teníamos que hablar sobre lo que habíamos hecho el fin de semana o el día de antes... pero por lo menos estábamos 45 minutos hablando! (las clases eran de hora y tres cuartos) Luego había que poner en común con el resto de la clase lo que habíamos escrito o habíamos sonsacado al compañero. ¿Qué pasó después de un tiempo con este tipo de clases? Al principio bien, nos esforzábamos, buscábamos palabras en el diccionario (porque el profesor no nos daba ningún tipo de guía ni enseñaba gramática para compensar nuestra falta de base, te estoy hablando de un nivel de francés de 2º de básico) Luego empezamos a decir una y otra vez las mismas cosas, para luego acabar hablando directamente en castellano. Nos habíamos cansado y la verdad es que el profesor abusaba de este tipo de actividades desde mi punto de vista.
Yo dejé las clases porque después perdíamos mucho el tiempo, el profesor no me parecía nada dinámico y no veía nada claro que estuviese avanzando nada me dio mucha rabia el dejar de ir la verdad.
Lo bueno que he visto de Javier es que son sólo 5 o 6 minutos lo que deja a los chicos que hablen, tiempo más que suficiente! Yo con mis alumnos como eran principiantes sabía que más de eso tampoco les podía pedir así que no tenía mucho problema además que siempre tenía más actividades preparadas y tenía miedo a que las clases se convirtieran en algo aburrido para ellos. Además hablar es algo que a los chicos siempre es lo que más les cuesta así que yo creo que tenemos que ir introduciendo este tipo de actividades poco a poco, sin agobios, pero de manera sistemática ya que las considero muy importantes y después de mi experiencia como alumna he visto muy de cerca qué pasa y se abusa de ellas (no sólo me pasó a mi ya que entre nosotros hablábamos y todos sacábamos las mismas conclusiones) ;( espero haberte aclarado algo... 

                        A lo que más adelante Fuensanta respondió:

            Creo que de lo que se trata más que del tiempo (el tiempo depende del nivel de los alumnos, del tema que se trate, de si la interacción es en parejas o en grupos mayores, del tipo de actividad que se proponen…) es de la significatividad de lo que hacen. Por supuesto contar todos los lunes lo que has hecho el fin de semana ¡durante 45 minutos! ni en francés ni en español.  Es importante que propongamos a los alumnos hablar sobre temas que les interesen, que supongan para ellos descubrir algo que no saben, no ya decirlo en español, sino que no saben sobre ese tema. Se trata de motivar, ahí está el secreto.

Respuesta breve, significativa, constructiva y concisa.

Otra de las cuestiones que surgieron con respecto a la observación de la clase de Javier y que también me resulta interesante resaltar aquí es la respuesta a una de las cuestiones que me hacía al principio de empezar este curso y que también preguntaba a Javier al final de mi carta:

¿Cómo se “apaña” un profesor de ELE en una clase de principiantes cuando no sabe nada de la lengua materna de sus estudiantes?...

Un profesor de ELE cuando se enfrenta a una clase con X alumnos no está obligado a conocer cada una de las lenguas maternas de sus estudiantes. Muchos de nosotros, empezando por mí misma, siempre habíamos supuesto que la lengua común de nuestros estudiantes sería el inglés. Pero no ha sido hasta este curso cuando ese velo que tenía en los ojos ha caído. ¿Por qué tienen que saber todos mis estudiantes inglés? Tras la observación de la clase de Javier se ve claramente que hay al menos una estudiante que no domina el inglés ya que le tienen que traducir una de las palabras al checo. Imagínate en una clase en la que los estudiantes son de más de ¡15 nacionalidades diferentes!
Las respuestas del foro:

Fuensanta:
Debemos perder el miedo a que la clase sea solo en español, sin traducción a ninguna lengua. Si estamos en un contexto en el que todos los estudiantes hablan la misma lengua puede ser útil en algún momento el recurso a la traducción, pero en ocasiones tenemos grupos de clase de principiantes con alumnos de distintas procedencias culturales y lingüísticas y es imposible que el profesor pueda dirigirse a cada uno en su lengua, por lo que hay que trabajar los recursos que deberemos utilizar (gestualidad, dibujo...) para enseñar nuestra lengua sin referencia a ninguna otra.

                                    Laura (Yo):
¿Aunque los alumnos no sepan nada de nada de castellano?...

Fuensanta: 
Sí, aunque los alumnos no sepan nada de castellano. Hay clases de alumnos principiantes absolutos, de 30 alumnos, entre 15 o 20 nacionalidades distintas y 10 o 12 lenguas diferentes. No hay ninguna lengua en común más que el español que solo habla el profesor y se puede... Pongamos que hablo de las escuelas oficiales de idiomas.

Cuando salen de clase el primer día pueden decir: me llamo xxx, soy de xxx, vivo en xxxx, en la calle xxxx, mi teléfono es el XXXX, soy estudiante, médico..., tengo XXX años y alguna otra cosa y preguntar a los compañeros esa misma información ¿Cómo te llamas?... 2 horas de clase, 30 alumnos, un profesor y todos hablan...

Esto también es ser profesor de español y os aseguro que es muy, muy, muy gratificante.

[…]
Os sorprendería ver cuántos alumnos de ELE no saben inglés. El mundo es muy grande y hay personas de muy distintos orígenes y situaciones. Si tenéis un grupo con predominio de chinos, de magrebíes, de africanos de países excolonias no inglesas... En niveles iniciales y con grupos pluriculturales creo que tendréis que buscar estrategias para poder usar el español como lengua vehicular y lengua meta.

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